Recopilación de delirios hipocondríacos y manifestaciones psicosomáticas hechas texto en vez de carne. Desde el Abismo hasta la Verdad viajando sobre Orgones.
Busqué a esta banda después de escuchar 'heartbreaker' y encontré este otro video de ellos que me gustó mucho, creo que más que la canción. Bueno no la canción también está muy chida y me acabo de dar cuenta que este no era el blog donde quería postear esto jajaja, ya ni modo...
Si escribí hace unos minutos recordándote lo que no debes olvidar, y ahora avisándote de mi mudanza, es sólo porque me lo pediste. Creí que lo había dejado porque no se me ocurría nada, pero no es por eso. Empecé esto por ti, sólo dos textos los hice para mí y los demás son tuyos. Ahora me doy cuenta que mi resistencia es a escribirte sin hacerlo. Desde ahora, si te escribo sólo será para ti, en papel y con mi letra.
Si ya lo olvidaste puedo contártelo. Había pasado una hora y media. Estábamos en mi casa y más tarde me di cuenta que la intemperie estaba adentro. Caminábamos por el cuarto y las pequeñas nubes pasaban a la altura de nuestras bocas, somos gigantes. Entramos al baño y nos reflejamos en el espejo, me sorprendió ver que tu cara se parecía tanto a la mía, ‘¡somos idénticos, mira!’, sonreí esperando que sonrieras también, y te dieras cuenta de que somos lo mismo. Nuestro cabello era castaño en bucles a la barbilla. Salimos del baño y tomé una nube con las manos, eran suaves y ligeramente crujientes. Hicimos figuras con ellas entre los dos y las dejamos seguir flotando. Sobre la cama había mantas de fieltro y supe que eran cielos. Tomé una de color violeta y te pedí que me ayudaras a ponerle estrellas. Me pasaste una bolsa de plástico con virutas brillantes y las esparcí sobre el trozo de fieltro, no había pegamento y lo único que encontramos fue crema; se despegarían cuando se secara, pero pensé que si caían, se vería aún más hermoso desde abajo. La tela astral estaba lista y la extendí sobre la cama que era el mundo. Nos asomamos para ver a las criaturas debajo de nuestro firmamento. En una colina había una pareja acostada sobre el pasto y ella dijo: ¿ya viste el cielo?, se ve hermoso de ese color.
¿Escuchas? Es inconfundible la voz del espectro electromagnético. Mis neuronas se vuelven loquitas sinapseando por ti. Fuegos artificiales electroquímicos rockean de color el gris bosque intracraneal que habito. Con absoluto cinismo me provocas ataques epilépticos, enfermedad antaño de anfitriones de demonios y bastardos de los dioses, hoy literalmente de desgraciados mortales posmodernos, y metafóricamente de afortunadísimos soñadores eternos. No tolero esta sinfonía caleidoscópica. ¡Protervo!, cómo te atreves a orillarme así a la psicosis, a esta violet possession. Si crees que puedes hacerme esto sin consecuencias te equivocas. Haberme empujado a esta gloriosa caída libre hacia el abismo te hace acreedor al sadolatigazo en las nalgas a manos de MiJusticia. ¿Querías que fuera quedito? Por tu descuido ya tengo tu mano bien sujeta y si tomo la highway to hell, no tienes opción: me acompañas. Get into the car, we’ll be the passenger. ¿Sabías que gozas de mucha suerte al despeñarte conmigo? Mi sentido de orientación apesta y en una de esas en vez de llegar al Averno, alunizamos en el único lugar para el que planear la ruta asegura no pisarlo nunca: el paraíso perdido, donde everything was made for you and me. So lets take a ride yno me sueltes que vamos directito y de boca a estrellarnos contra el destino.
– ¿Querría usted indicarme qué camino debo tomar para salir de aquí? –Eso depende en gran medida del lugar a donde quiera ir –respondió el gato. –No me preocupa mayormente el lugar… –dijo Alicia. –En ese caso poco importa el camino –declaró el gato. –…con tal de llegar a alguna parte –añadió Alicia a modo de explicación. – ¡Oh! –dijo el gato–. Puede usted estar segura de llegar si camina durante un tiempo lo suficientemente largo.
Fragmento Pregúntale a Alicia Lewis Carroll
Soy Alejandrina, no sé quién soy pero sé que soy muchas. Una mente de 8330 días aproximadamente. Soy la ñoña, la más alta de la fila. Sirena desde que vi a una salir del cassette beta que debía mantenerme fija en la alfombra. Pianista imaginaria desde que Beth tocó Fantasie Impromptu No.4 de Chopin en Mujercitas. Adjetivos maniqueístas, ambiguos, ajenos y los que se funden ‘como pintados’, persiguen el enunciado ‘yo soy’. Soy psicóloga en gestación. La Cyranita de Bergerac disminuida y el intento de Maquiavelita de los amigos que lo solicitan. Vehemente curiosa y oral agresiva analista. Soy lo que como y decidí un buen día (¿o mal día?) tragarme al mundo a pesar de tener un estómago delicado, por lo que experimento frecuentes nauseas (maldito maniqueísmo). La polaroid evidencia el vampirazo de este momento en mis ojeras profundamente moradas y ojos secos, debería dormir un poco. Soy fragmentos. El espejo roto de mi hermano en trozos psicóticos. Sé que estoy perdida literalmente y en sentido figurado, rara vez sé dónde estoy y la hora del día, necesito mapas que nunca cargo, y un reloj que nunca llevo y que si llevo no obedezco (bien podría colgarme un milagrito de la tecnología en forma de dispositivo GPS, para que si yo no lo sé, por lo menos donsatélite si sepa dónde ando). Confío en las palabras del gato, llegaré; en qué estado no lo sé. Soy contradicción, paradojista y sentidora cerebral. Tajantemente atea y hereje para espinita de mis padres, con lapsos ultrarreligiosos (sólo de-forma) de pensamiento, devoción y ¿fe?… ¿pero a qué, o por quién?, al fin y al cabo Jesus died for somebody’s sins but not mine. Rindo culto consciente a uno que otro otro, a Patti Smith, David Bowie, Iggy Pop, Pink Floyd, Giovanni Papini, Woody Allen, Roland Barthes, Xavier Velasco, y demás deidades de carne y hueso pero definitivamente de naturaleza sideral. Soy mis deseos y anhelo profusa y violentamente, soy drama (¿Melpómene?). Soy mis delirios acerca del mundo y si tuviera la suerte de conocer al genio neoyorquino y él la desgracia de acordarse diría: she romanticized everything. Soy toda ojos (voyeur) que sin lentes no ven. Soy toda oídos (indecisos). Soy toda boca, lengua, dientes con un pequeño colmillo que asoma cuando me río. Soy toda corazón (¿sistema límbico?). Soy toda sexo. Soy núcleo accumbens vs amígdala. Soy ansiosa imaginación de tiempo completo, hija y hermana de horario sólo en apariencia flexible, perpetuamente amante y si la situación lo amerita: pornoprincess que algún día será queen; persistentemente Amiga, sádicamente ojete enemiga, espejo, accidental e inconsciente madre del incauto a veces parasitario, sleepwalker, animal lover y tree-hugger. Soy manos. Soy lenguaje. Soy ahora este texto.
Ya tiene 23 años de estar en este sucio mundo un oso más sucio aún. Hoy cumple años mi amigo el oso, alias: chef rouge, habiones, y para la burocracia: Pablo L. Lo conozco desde hace unos 5 años pero parece una pinche eternidad. Sabemos los detalles más desagradables de nuestras inadaptadas vidas por lo que no hay ser humano en este mundo al que le tenga más confianza que a él. Nadie se tolera como lo hacemos él y yo y no lo aguanto. Oso y yo somos como un matrimonio de años: conocemos casi todo del otro y nos enteramos siempre de cosas del otro que nunca quisimos saber y que nos da dolor de estómago sólo de recordarlo, pero no hay nadie más que sea capaz de escucharlo jaja, no tenemos sexo, nos une un inquebrantable cariño y nos damos asco. No podría vivir sin él. Y él sin mí tampoco. Este es su refugio cuando no tiene donde comer, donde esconderse o cuando quiere venir a verme. Cuando lo conocí se preparaba para entrar a estudiar cine y entró al CCC. ¿Y a dónde llegaba cuando no quería ir a la escuela?: A mi casa. ¿Quién contempló su evolución de ignorante al volante a todo un taxista en potencia?: Yo. ¿Quién lo quiere más que a mí?: Mi mamá. Ahora es un Chef en construcción y yo sería su incondicional catadora si se dignara a dejarme probar (maldito). En fin… tantas cosas hemos vivido oso, que decidí hacerte un mini-tributo con pietaje que encontré de algunos de tus mejores momentos inmortalizados. Disfrútalo. Feliz cumpleaños hermano.